Jaculatorias a la Sagrada Familia


Jesús, José y María: os doy el corazón y el alma mía.

Jesús, José y María: asitidme en mi última agonía.

Jesús, José y María: muera yo en la paz de vuestra compañía.

Jesús, José y María: que mi última comida sea la Santa Eucaristía.

Por la santificación del trabajo


Glorioso San José, modelo de todos los obreros, obténme la gracia de trabajar con espíritu de penitencia y expiación de mis pecados; de trabajar en conciencia, anteponiendo el deber a todas mis comodidades y mis inclinaciones, trabajando con gratitud y gozo, considerando un honor emplear en el trabajo los dones recibidos por Dios.


Alcánzame la gracia de trabajar con orden y precisión, en paz y paciencia, sin desanimarme por el cansancio y las dificultades, de trabajar sobre todo con pureza de intenciones y con desprendimiento, teniendo en cuenta el pensamiento de la muerte y que tendré que dar cuenta a Dios del tiempo perdido, de mi capacidad mal empleada, del bien omitido y de las vanidades seguidas; ayúdame a hacerlo todo por amor a Jesús y todo por María, según tu ejemplo, glorioso Patriarca San José. Sea ésta mi oración en la vida y en la muerte. Amén.

Gloriosísimo Patriarca


Gloriosísimo Patriarca San José, ¿quién recurrió a ti alguna vez, sin ser escuchado? También yo me dirijo a ti, con la confianza de poder escuchar tus alentadoras palabras: "Yo soy José, tu hermano; el Señor me ha enviado para tu salvación."

Ven, te ruego, glorioso San José, en mi socorro e intercede para que yo pueda obtener el perdón de mis pecados, el tesoro de la gracia y el don de la paz.
Dile a Jesús que tenga misericordia de un alma redimida por su Sangre preciosa; dile a María que no deje de mirar como hijo suyo a un pobre pecador.

Mi dulce Protector, en ti, después de Jesús y de María deposito todas las esperanzas y confío conseguir todas las gracias espirituales que son necesarias para mi salvación eterna.

Triduo en Acción de Gracias a San José


Día primero:

Santísimo Esposo de María, que tan benignamente acogiste mis súplicas, eternamente sea bendecida tu bondad paternal que siempre escucha a quien llama y no deja a ninguno desilusionado. Acoge ahora mi grito de gratitud de la misma manera que escuchaste mi llanto en el día de la tribulación.
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

Día segundo:

Ilustre custodio del Verbo hecho carne por nosotros, te agradezco por los beneficios que me concediste. Bendito sea el momento en que me dirigí a ti y suspiré implorando tu socorro. Bendito seas eternamente, sublime jefe de la Sagrada Familia.
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

Día tercero:

Prodigioso San José, ¡qué hermoso llamarte así! Esto demuestra tu potencia junto a Jesús y a María. Yo que experimenté tu poder anunciaré que realmente eres el Padre piadoso y el Abogado eficaz en favor de los infelices.
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

Querido San José


Querido San José, Jesús tenía hambre y tú le diste de comer, Jesús tenía sed y tú le diste de beber; tenía frío y tu lo calentaste; Jesús no tenía techo y tu lo cobijaste.

Todos estos actos de amor los cumpliste con él durante treinta años, con el precio de tus sudores. ¿Qué te devolverá Jesús que tan generoso otorga el ciento por uno?

Nada te negará Jesús, bien amado José; te imploro que uses de todo tu poder en beneficio de esta pobre alma mía y haz que pueda obtener, por medio de tu intercesión, las gracias que necesito. Amén

Oración a San José (San Pio X)


San José, nos acercamos a ti con confianza a pedir tu protección. Reconocemos en ti a un poderoso intercesor ante Dios.
Te pedimos nos ayudes a nosotros, pecadores, a obtener del Señor toda la gracia y misericordia que necesitamos para trabajar celosamente por el Reino de Dios, y servir a nuestro prójimo en todas sus necesidades.
Te lo pedimos por Cristo, Nuestro Señor, Amén.

Jaculatorias a San José



San José: acude a nosotros en los momentos difíciles.

Concédenos, sagrado San José que siempre bajo tu protección, podamos pasar nuestras vidas sin pecado.

San José nuestro Padre y Señor, bendice a todos tus hijos de la Santa Iglesia de Dios.

San José, padre adoptivo de Señor Jesús y verdadero esposo de María siempre Virgen, ruega por nosotros.

Glorioso San José, alcánzame de Jesús y María, gran fe y plena confianza en la Divina Providencia.

San José, modelo y patrono de aquellos que aman al Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.

San José, modelo de amor al Señor; bendice a tu pueblo y llévalo a Dios.

San José, esposo y padre elegido por Dios para conducir la Sagrada Familia de Nazareth, protege nuestras familias.

San José, Padre adoptivo de Jesucristo y verdadero Esposo de la Virgen María, ruega por nosotros y por los agonizantes de este día (noche).