Vigesimosegunda visita a San José

Una de las causas, quizá la principal, de mis continuas caídas en el pecado es, glorioso Patriarca José, mi criminal indiferencia por todo lo que se refiere al servicio de Dios y a la salvación de mi alma, mi falta de asistencia al santo templo, mi escasa o ninguna devoción, cuyo remedio vengo a pedir hoy a mi Señor Jesucristo por vuestra poderoso mediación. No me neguéis esta gracia., Vos, que fuisteis modelo perfecto de devoción; Vos que os apresurasteis a correr al templo, en cumplimiento de la ley, a presentar y ofrecer al Eterno Padre el precio de la redención del mundo, el divino Jesús. ¡ Qué ejemplo tan elocuente de sumisa devoción! Pedid, os lo suplico humildemente, pedid al amantísimo Jesús que encienda en mi alma la llama de la devoción que consumía la vuestra, y que así como a Vos os declaró sus inefables misterios por medio del anciano Simeón y de la profetisa Ana, causándoos a la vez un dolor profundísimo por la pasión de Jesús y una alegría inefable por la redención del mundo, hiera mi corazón con el dolor de haberlo ofendido y con la alegre esperanza del perdón. Conseguidme la gracia de estar de día y de noche en el templo postrado a los pies de Jesús, llorando amargamente mi negra ingratitud y alabando y publicando su infinita misericordia.

¡Oh gloriosísimo San José! Infundid en mi corazón sentimientos de piedad y devoción.

Tomado del libro: ¨Visitas al Santísimo Sacramento, María Santísima y San José", San Alfonso María de Ligorio.



1 comentario:

JM dijo...

Hola, felicidades por el blog, os dejo el enlace del blog dedicado a la Hermandad de San José de San Fernando. Un saludo en San José.

http://hermandadyesclavitudsanjose.blogspot.com/